Idea Vilariño

 

Dejá dejame hacer le dice

y cuando inclina

cuando va a hundir el rostro suavemente

en la dura pelambre

en la oscura maraña entreverada

sobre la piel tan pálida

ve el espejo es decir ve en el espejo

una cabeza rubia – no – dorada

el pelo blandamente recogido

en un lánguido moño como si

fueran la cara el cuello la cabeza

de alguna delicada bailarina.

El espejo mirá el espejo dijo

y le dejó que él viera la cabeza

dorada hundiéndose en el vello negro

y su cuello doblándose

tan armoniosa tan hermosamente

dejó que él viera absorto enamorado

ese pedazo de su amor viviendo

encerrado en el óvalo de oro.

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